Dos triatletas de Mayencos culminan un Ironman en Los Monegros

DSCN3669Tras la frustración sufrida por la suspensión del Monegrosman 226, el que tenía que ser primer triatlón de distancia Ironman de Aragón, las mentes inquietas comenzaron a buscar alternativas. Hasta 7 deportistas del Mayencos Brico-Jaca Triatlón, el equipo de la sección del club, se habían inscrito en la prueba, y no se podían echar por tierra los muchos meses de preparación. Mientras unos buscaban plaza en otras competiciones sobre la distancia, otros se preguntaban, ¿por qué no hacerlo igualmente en Los Monegros?

Doscientos veintiséis es la suma de los kilómetros que se recorren en la prueba deportiva que dio origen al triatlón. Si bien posteriormente se adaptaron las distancias para que este deporte fuera más asequible a todo el mundo, el Ironman, nombre que se dio a esta competición y que se ha convertido en una marca comercial, sigue siendo uno de los retos más perseguidos por deportistas de todo el mundo. Afrontar los 3’8 km de natación, 180 km de ciclismo y DSCN368042’2 km de carrera a pie requieren bastante de entrenamiento, y mucho de fuerza mental. Lejos de ser una brutalidad, como desde el desconocimiento se podría pensar, realizar un Ironman exige una larga preparación, pero no solo física. Un esfuerzo que puede durar desde las 8 horas para los triatletas de élite, hasta más del doble para los populares, requiere una planificación exquisita, en la que deben tenerse en cuenta muchos factores, como la alimentación, la hidratación, el ritmo a llevar durante toda la prueba, la técnica en la natación, la aerodinámica en el ciclismo, la capacidad de correr de la forma más económica posible… Y como en todo, para conseguir el éxito, además de perseverancia también se requiere una dosis de suerte, y que no aparezcan lesiones sobrevenidas, averías mecánicas, falta de asimilación del avituallamiento, una deshidratación por un factor no controlado… Si el hecho de juntar todos estos elementos en un solo deporte ya hacen apasionante al triatlón, en la larga distancia todo se lleva al grado máximo.

DSCN3822Dos triatletas de Mayencos se decidían por seguir el plan previsto durante los últimos meses y culminar la preparación en Los Monegros.

Héctor Carrión, grancanario residente en Cádiz, pasó unos meses en Jaca por motivos de trabajo. Se enamoró de la montaña y como también practicaba triatlón, recaló en el Club Pirineísta Mayencos. Se hizo socio y se federó con el club jacetano. Su profesión le llevó de regreso a Cádiz, pero permaneció fiel a Mayencos. Algo encontró que le impedía cambiarse a otro club de su tierra de adopción, lo que seguramente le habría facilitado algunas cosas. En estos más de 10 años ha paseado el nombre de Mayencos y de Jaca por triatlones y otras carreras de toda España. Ha sido “Finisher” dos veces en el Ironman de Lanzarote, una en el de Niza y otra más en el Iberman de Huelva. Su mejor tiempo, 10 horas 45 minutos en Lanzarote, prueba que por sus condiciones de calor y viento, unidas a la orografía de la isla, convierten a este triatlón en uno de los más duros del mundo.

El madrileño Luis Escalante también se vio atraído por la montaña, empezó a hacer esquí de fondo y contactó conDSCN3989 Mayencos. Hizo sus pinitos en el triatlón, primero en la modalidad de invierno, y tras ver el ambiente del Club en los entrenamientos del grupo y en los viajes a alguna carrera, se unió a ellos. Tras ir cumpliendo etapas en este deporte, en 2013 acaba su primer triatlón en distancia Ironman en San Juan de Luz, donde hizo un tiempo de 12 horas y 24 minutos.

Tras confirmar que dos Mayencos iban a afrontar el reto, se decidió elegir el Embalse de La Sotonera, que en los últimos años se ha convertido para muchos aragoneses en el escenario de entrenamientos ideal, para realizar la natación y dar comienzo al ciclismo. El Embalse está fuera de la Comarca de los Monegros, pero parte del ciclismo y la carrera a pie se iban a seguir haciendo en tierras monegrinas. Para el recorrido del segundo segmento se diseñó un circuito inicial de 70 km al que se darían dos vueltas y que, teniendo como puntos inicial y final La Sotonera, pasaría por las localidades de Ayerbe, Loarre, Bolea, Esquedas y Lupiñén. Para realizar la carrera a pie se había decidido elegir como base la localidad de Torralba de Aragón, donde tiene su residencia uno de los triatletas de Mayencos. Así que para completar el segmento de ciclismo con los 40 kilómetros DSCN4038que faltaban, se buscó un trazado por Almudévar, antigua N-330 y Tardienta que les llevara a Torralba. En total 180 km por carreteras con muy poco tráfico, en buen estado, por un recorrido espectacular, un entorno ideal para organizar un triatlón. En Torralba se diseñó un circuito de 4’5 km, que recorría los caminos del Canal de Monegros y que permitía pasar en cada vuelta por el avituallamiento y una refrescante ducha. Tras dar nueve vueltas, se completarían los casi dos kilómetros restantes de la maratón en un bucle más corto.

Varios triatletas más de Mayencos iban a aprovechar para hacer un entrenamiento conjunto junto a los dos aventureros. Si bien se acompañó a los dos retadores en algunos momentos de la prueba, durante todo el segmento de ciclismo los dos aspirantes respetaron la norma de las pruebas de triatlón de larga distancia de “no drafting”, según la cual un triatleta no puede seguir la estela de otra bicicleta a menos de 10 metros. El reto del IronmanDSCN4178 consiste en un esfuerzo individual y así se debía mantener para respetar toda su esencia. En cualquier caso, las diferencias de ritmo enseguida deshicieron los pocos grupos que se podían formar y los dos protagonistas rodaron en solitario.

Para todos fue una jornada especial. Aunque al final no había moqueta azul ni arco de meta, y tal vez faltara ese glamour de las grandes citas, las sensaciones no fueron muy diferentes a las que se sienten en una prueba oficial, tanto las que experimentaron los dos triatletas que afrontaron la empresa, como la emoción que sintieron todos los que les estuvieron apoyando durante tantas horas.

Héctor, tras 12 horas y 18 minutos, y Luis, con 13 horas y media, se convertían en “Finisher” de este triatlón tan especial. Por desgracia, no se trataba del Monegrosman 226, pero en Mayencos y en todo el triatlón aragonés, se mantiene la certeza que el primer Ironman de Aragón no tardará en llegar, confiando en que será Monegrosman Series, de la mano de su director Javier Solanas, quien lo sacará adelante.

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